Para hablar del surgimiento de la Corporación para
el Desarrollo de la Educación y la Investigación Social "Corpeis" es
necesario remitirnos al surgimiento y desarrollo histórico de la Federación
Sindical de Trabajadores de Cundinamarca "Festrac", pues gracias a la
decisión política de los sindicatos organizados en torno a ella, fue
posible la creación y desarrollo de la corporación.
La Federación Sindical de Trabajadores de Cundinamarca
nace de las entrañas de los obreros y sus luchas; de las organizaciones
que por tener una posición antipatronal fueron expulsadas de la CTC
en el Congreso realizado en Cartagena en 1960, cuando se empezaba a
desarrollar en el país, el Frente Nacional que se origina como consecuencia
de los pactos celebrados por los jefes de los partidos burgueses, Laureano
Gómez y Alberto Lleras Camargo, para derrocar el régimen militar del
General Gustavo Rojas Pinilla que pretendía hegemonizarse en el poder.
Fue un frente oligárquico para rescatar el manejo directo del aparato
estatal en todas sus instancias y de paso consolidar su manejo en forma
compartida por 20 años.
Durante el Frente Nacional la lucha de clases no aminoró, por el
contrario, surgieron nuevas formas de rebeldía, especialmente con
el triunfo de la Revolución Cubana, las masas populares vislumbraron
la posibilidad de un cambio en el orden existente.
La Revolución Cubana fue uno de los acontecimientos de mayor importancia
que se suscitó en este periodo, con hondas repercusiones en América
Latina y especialmente en nuestro país. El despertar de la conciencia
revolucionaria de los pueblos fue indiscutible, sin embargo, la clase
dominante y el imperialismo norteamericano conscientes de su significado,
implementaron distintas políticas de tipo reformista para detener
el impulso revolucionario que aquella ocasionó.
Tal fue el caso de la llamada Alianza para el progreso y los modelos
de desarrollo diseñados por la CEPAL, dirigidos básicamente hacia
transformaciones de la estructura agraria como vehículo para el cambio
social.
El movimiento obrero se reanimó y realizó gran cantidad de huelgas,
de 1962 a 1973 llegó a 697; fue un periodo en el cual el movimiento
obrero adormecido y adocenado por las centrales UTC y CTC, despertaba
y buscaba nuevos horizontes clasistas. A partir de 1960 los sectores
antipatronales que fueron expulsados de la CTC, constituyeron el Comité
de Unidad de Acción y Solidaridad Sindical "CUASS", el cual sirvió
de base para que el 1° de mayo de 1964 se creara la CSTC y en Bogotá
el Comité Intersindical de la zona industrial que sería el germen
para fundar a FESTRAC.
El auge de las luchas obreras provocó la reacción de la clase dirigente
y la represión se ejerció durante toda la etapa huelguística en forma
de ilegalización de los conflictos, empleo de la fuerza pública contra
los trabajadores, detención de dirigentes sindicales, allanamiento
de sedes y residencias, etc, adoptando medidas propias del estado
de sitio para golpear el movimiento popular.
Muestra de esta represión fue la masacre de los trabajadores de
Cementos el Cairo el 23 de febrero de 1963 en Santa Bárbara- Antioquia.
El gobierno igualmente había emprendido la guerra preventiva contra
las regiones campesinas de Marquetalia, Riochiquito, Pato y Guayabero
y buena parte del sur del Tolima. Esta actitud dio origen al surgimiento
de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia en 1964.
En agosto de 1963 se realizó el congreso constitutivo de la Federación
Sindical de Trabajadores de Cundinamarca con la participación de 22
sindicatos y 40 delegados oficiales, siendo sus fundadores los Sindicatos
de Trabajadores de Tejidos Sedalana, Agrícolas de Cabrera, Vendedores
de Víveres de Cundinamarca, Agrícolas de Apulo, Gaseosas Colombiana,
Lavanderías y Tintorerías, de Molinos Apolo, Industria del Vestido
de Bogotá, Alfa y Cometal, de Confecciones G.M.V, Líquidos carbónicos,
Agrícolas de Chisacá, de la Industria del Calzado, Industria de la
Construcción, talleres, centrales y similares, Textiles Protela, Fábrica
de Muebles Adelson & Cia, Pasteurizadora San Luis, de Armetal, Agrícolas
de Tibacuy, Eternit Colombiana y Cementos Diamante.
Ante el hecho que los empresarios y el gobierno no permiten su funcionamiento
legal, la dirección de Festrac decide convocar para el 27 y 28 de
octubre de 1966 nuevo Congreso Constitutivo, al que asistieron nuevas
organizaciones como los sindicatos de trabajadores de Armetal, de
Colgas, de prefabricados, de industrias metálicas de Cundinamarca
y de cerámicas Mayólica Rodríguez.
Este congreso ratifica la declaración de principios y la plataforma
de lucha aprobadas en años anteriores, manteniendo como consignas
centrales la lucha por la unidad, la independencia, la democracia
y por el levantamiento del estado de sitio, contra los consejos verbales
de guerra, por la libre expresión, por la paz y soberanía nacional,
por reforma agraria, la solidaridad, el internacionalismo proletario
y el derecho a la huelga.
La dinámica de lucha permitió registrar logros como las nuevas afiliaciones,
firmas de convenciones colectivas de trabajo en más de 80 empresas
y obtener el reconocimiento jurídico mediante resolución No 0374 del
17 de abril de 1969. Por esta misma época surgieron organizaciones
como la Federación Juvenil Obrera, las Federaciones de Industria y
la Central Nacional Provivienda. Los lazos de amistad y solidaridad
entre el movimiento sindical y la Central Nacional Provivienda permitieron
avances en la lucha por la conquista del techo para centenares de
familias. Inolvidable la lucha que dio lugar a la construcción del
barrio Policarpa Salavarrieta en donde funcionó la Federación.
Se puede decir que lo mas sobresaliente en esta etapa fue el paro
cívico nacional del 14 de septiembre de 1977, cuando los trabajadores
y masas populares, bajo la dirección de la clase obrera aglutinada
en las cuatro centrales, realizaron la mas grande protesta en nuestro
país; fue la época donde la política social y económica del gobierno,
el desenfreno de la carestía, el aumento de precios en las tarifas
de los servicios públicos, los bajos salarios, la represión contra
los derechos de los trabajadores estatales, el cierre y militarización
de las Universidades, la política agraria a favor de terratenientes
y latifundistas; se adelantaba al amparo del nefasto estado de sitio.
En esta lucha participaron la más diversa gama de organizaciones
sindicales, campesinas, políticas e incluso sectores religiosos. Presentes
igualmente la mayoría de partidos políticos de izquierda, juntas de
acción comunal, asociaciones de padres de familia; no hubo organización
de carácter social y popular que no tuviera alguna participación.
Para la época son constantes los golpes militares en la mayoría
de los países de América Latina. En Colombia, el gobierno de Turbay
Ayala, quien tomó posesión en 1978, acentúa la represión contra el
movimiento sindical y popular, implanta el estatuto de seguridad,
caracterizado por la desaparición y tortura a dirigentes del movimiento
sindical y especialmente a los militantes de los partidos políticos
de izquierda. La acción popular y sindical era intervenida abiertamente
por los organismos de seguridad, toda reunión debía realizarse previa
la autorización de la Brigada de Institutos Militares, quienes precisamente
eran los torturadores.
Debemos recordar que a pesar de la guerra, los crímenes cometidos
y la persecución, Festrac se sostuvo en la lucha manteniendo su posición
de clase a pesar del asesinato de varios de sus dirigentes, entre
ellos Pedro Pablo Bello, Teófilo Forero y Luís Carlos Pérez.
La Federación consecuente con su política unitaria se disuelve en
su XIII Congreso realizado del 27 al 29 de mayo de 1998, para allanar
el camino hacia la conformación de la Cut Bogotá- Cundinamarca en
agosto de 1998.
Igualmente consecuente con su política educativa de clase, Festrac
en su último congreso consideró oportuno no renunciar a su herencia
histórica y fue así como mediante la Resolución No 02 resolvió:
a)Crear una corporación o entidad para la investigación y la capacitación
de los trabajadores y otros sectores de la población que permita la
continuidad de la educación que hoy brinda Festrac a sus afiliados.
b)Que para tal efecto las personas y organizaciones interesadas
elaboraran y aprobaran sus propios reglamentos y estatutos con base
en las normas que rige la materia.
c)Que ésta podrá estar integrada
por las personas y sindicatos que hoy están al frente del trabajo
de la Federación tanto del ejecutivo como de sus sindicatos filiales.
d)Que para su normal funcionamiento todos los bienes, muebles e inmuebles
que hoy posee la Federación, pasarán a la mencionada entidad una vez
se tenga su reconocimiento jurídico, para lo cual la Asamblea Federal
autoriza al representante legal de la federación para que haga las
gestiones correspondientes ante las autoridades competentes para su
entrega y legalización.
En desarrollo de esta resolución de la XIII Asamblea Federal, el
17 de septiembre de 1998 se funda la Corporación para el Desarrollo
de la Educación y la Investigación Social "Corpeis" y el 12 de febrero
de 1999, se protocoliza este acto, mediante escritura pública No 0226
de la Notaria 58 del circuito de Bogotá.
Se trazó como objetivo adelantar actividades de educación, capacitación
y de investigación con un contenido de clase, para que desde este
espacio se adelante la lucha ideológica, que ha sido relegada a un
segundo plano (permitiendo los avances de la derecha y la social democracia
en nuestro país).
En la última etapa, el departamento de educación, ha logrado mantener
su dinámica al realizar los cursos Básicos y seminarios institucionales
dirigidos al movimiento sindical, cívico y cooperativo.
No estamos solos, otras escuelas nos disputan el espacio, la competencia
se mide en la lucha ideológica que se libra en el movimiento popular
y la capacidad de ganar mayores espacios. De cómo nos miremos, cómo
nos preparemos, cómo nos organicemos, va a depender el futuro de la
Escuela Clasista del Movimiento sindical y Popular.
Es entonces cuando se hace necesario colocar en práctica el Proyecto
Pedagógico interpretando el sentir de las luchas sociales y sindicales,
que bajo una nueva visión de Escuela, contribuya a su orientación
y a ganar la conciencia del pueblo colombiano para la lucha por la
transformación social.